Del 29 de noviembre al 25 de diciembre de 2026, ofrecemos un calendario de Adviento. Cada mañana, en solo unos minutos: un pasaje del Papa Francisco, una o
ración pidiendo la gracia y la oración a San José que él recitaba cada día. Un camino para abrirnos más a Dios y a los demás, allí mismo donde vivimos, en medio del mundo.
Un camino de Adviento para vivir la apertura en la vida cotidiana
La apertura es una lucha que es, ante todo, espiritual, pero también terrenal. Se manifiesta en los momentos cotidianos de nuestros días: en el trabajo, con la familia, en el barrio y ante lo inesperado. El papa Francisco escribió: «Ser discípulo significa estar constantemente dispuesto a llevar el amor de Jesús a los demás, y esto ocurre espontáneamente en todas partes: en la calle, en la plaza, en el trabajo, por el camino» (Evangelii gaudium, n.º 127).
La disponibilidad: en el corazón de nuestra espiritualidad ignaciana
Nuestra familia espiritual se nutre de la espiritualidad de San Ignacio de Loyola. Ignacio resume toda la vida cristiana en cuatro palabras al final de sus Ejercicios Espirituales: en todo amar y servir, «amar y servir en todas las cosas».
Nuestro Proyecto de Vida traduce esta exigencia a las realidades concretas de nuestras vidas. En el n.º 47 afirma:
«La disponibilidad nos compromete a hacer buen uso de nuestro tiempo al servicio del Señor y de la misión. Exige un equilibrio adecuado entre nuestra profesión, los ministerios, la vida familiar, las relaciones sociales, el tiempo dedicado a los demás y el descanso. En el centro de estas actividades, procuramos vivir cada encuentro con espíritu de generosidad. »
Este es el espíritu de este calendario. No se trata de añadir actividades a unos días que ya están llenos, sino de vivir de otra manera las que ya tenemos: haciendo buen uso del tiempo, con un equilibrio adecuado y con espíritu de generosidad en cada encuentro. Cinco minutos por la mañana bastan para marcar el tono de todo el día.
San José, modelo de disponibilidad en lo cotidiano
José no pronuncia ni una sola palabra en los Evangelios. Carpintero de Nazaret, vivió una vida oculta, marcada por el trabajo y la fidelidad. Era un hombre justo y, sin embargo, aceptó que Dios trastocara sus planes. Se levantó, acogió a María en su casa y partió hacia Belén.
En su carta Patris corde (2020), el papa Francisco nos recordaba que «[…] nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas corrientes, a menudo olvidadas […]». José es uno de ellos: un testigo corriente del amor extraordinario de Dios. Por eso nos acompaña cada día en este camino de Adviento.
Cada mañana, tres momentos
El calendario ofrece, para cada día del 29 de noviembre al 25 de diciembre:
- Un texto del papa Francisco, citado textualmente y con sus fuentes: Evangelii gaudium, Patris corde, Gaudete et exsultate, su catequesis sobre San José y sus discursos del Ángelus.
- Una oración pidiendo la gracia, inspirada en la lectura de Patris corde.
- La oración a San José que el papa Francisco recitaba cada mañana. Él mismo lo explicaba así: «Cada día, desde hace más de cuarenta años, después de Laudes, recito una oración a San José […]» (Patris corde, nota 10).
Cuatro semanas, cuatro pasos hacia una mayor apertura
- Semana 1, abiertos a las pequeñas cosas: la fidelidad de José, un hombre justo.
- Semana 2, abiertos a quienes nos rodean: una justicia que no hiere, sensibilidad en nuestras relaciones.
- Semana 3: apertura a Dios, que nos sorprende: el sueño de José y los acontecimientos inesperados de nuestras vidas.
- Semana 4: apertura a la misión, en todas partes: hacer de la vida cotidiana una misión.
- 25 de diciembre: Navidad, e invitación del papa Francisco a «renovar hoy nuestro encuentro personal con Jesucristo» (Evangelii gaudium, n.º 3).
Descarga el folleto
No dudes en compartir este calendario con tu parroquia, tu familia o alguien que se encuentre aislado: esto ya es un primer paso hacia la apertura. Es también una forma de dar testimonio de que «en el corazón de Cristo, en efecto, late el vínculo que une el cielo y la tierra, al Creador y la creación, en el amor»



